Descubre todos los secretos sobre el ácido hialurónico y la hialuronidasa.

Muchos pacientes utilizan el ácido hialurónico para incrementar el volumen de sus mejillas o de sus labios. El ácido hialurónico también se emplea para el tratamiento de las arrugas, el rejuvenecimiento, la mesoterapia, incluso en cosmética para muchas formaciones.

En algunas ocasiones, el ácido hialurónico inyectado es excesivo y provoca hinchazón, nódulos, bultos, o simplemente es demasiado para el volumen que queremos obtener. ¿Existe alguna solución para ello?

El ácido hialurónico y la hialuronidasa

En efecto, el ácido hialurónico puede descomponerse con una enzima que se llama hialuronidasa. Esta enzima, de la que hay muy poca cantidad en nuestra piel, es capaz de deshacer en pocas horas o escasos días el hialurónico de una región. La Hialuronidasa también está presente en la saliva de varios insectos. Como se pueden imaginar, varios insectos utilizan su aguijón para poder penetrar a través de la superficie de la piel y succionar la sangre. En este proceso, necesitan destruir el poco hialurónico que existe en la piel, y para ello contienen Hialuronidasa.

La hialuronidasa también se emplea en el tratamiento de la celulitis, puesto que se produce una acumulación de líquido en la piel, debido fundamentalmente a la retención por parte de la grasa y en otra parte al ácido hialurónico que la propia piel produce.

La hialuronidasa se puede fabricar en laboratorios y preparar en el momento de la inyección para colocarlo en esos lugares donde tenemos excesivo ácido hialurónico. El proceso es bastante sencillo y lo puede realizar cualquier médico especialista en ácido hiaulurónico, como son los dermatólogos, los médicos estéticos, o los cirujanos plásticos.

En algunas ocasiones, los médicos que inyectamos mucha cantidad de ácido hialurónico, recibimos las visitas de pacientes que no están satisfechos con sus tratamientos por pequeños cambios en la forma y que creen que se puede descomponer el hialurónico y volver a inyectarlo como si fuera cualquier cosa. Estos pacientes han de saber que el uso excesivo de hialuronidasa provoca alergias y ahora que en el futuro no respondan a esta enzima si realmente la necesitan.

Algunos pacientes son alérgicos a la hialuronidasa, y justo después de su inyección desarrollan algo de hinchazón y una reacción de tipo urticaria en la zona de tratamiento. Afortunadamente, esta reacción suele ser local y no suele ir a más, aunque siempre tiene que advertir que el paciente si ha sufrido episodios de picaduras de abejas o insectos similares, cuya saliva contiene bastante hialuronidasa, y que provoca estas alergias. Existen dos tipos de hialuronidasas, las naturales, que pueden producir esta reacción alérgica, y las recombinantes, que tienen una gran pureza y raramente producen estas reacciones alérgicas. Justamente éstas últimas son las que acaba de incorporar la clínica dermatológica De Felipe.

De todos los materiales de relleno existentes, el único para el que existe un antídoto o puede deshacerse, es el ácido hialurónico.

El ácido hialurónico y la hialuronidasa en dermatología

Consejo de Dermatólogo: el hialurónico es uno de los rellenos más comúnmente usados y es el único que tiene un antídoto: la hialuronidasa. Pero el uso excesivo de hialuronidasa no es conveniente y debe administrarse únicamente cuando es realmente necesario.

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