Los beneficios y usos del ácido hialurónico en los labios a través de un especialista en dermatología y estética.

Cuando los pacientes acuden a ver al médico estético, incluso a nosotros, los dermatólogos, nos solicitan incrementar el volumen de los labios con expresiones a cada cual más interesante. “Doctor: me gustaría tener los labios más jugosos“… “Quiero tener los labios carnosos”… “me gustarían unos labios mas jugositos”… “no quiero unos labios muy grandes sino un poco hidratados”, son algunas de las muchas expresiones que utilizan nuestros pacientes para referirse a pequeños cambios que respeten en lo esencial anatomía de sus labios pero que los modifiquen ligeramente. Aunque entender lo que realmente desea el paciente no siempre es fácil. Una de las expresiones favoritas que se repite mucho entre nuestros pacientes es la de que “quiero que se note pero que no se note” que siendo una contradicción en si misma, es una forma de decir, que quieren que sus labios aumenten de volumen pero que este cambio no llame la atención a los demás.

Lo que creo que nuestros pacientes desean que la piel esté homogénea, brillante, lisa y sin arrugas. Para ello es muy importante entender qué hace realmente un relleno como el hialurónico.

¿Qué efectos tiene el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es un compuesto derivado de azúcares. En ese sentido, se parece más a la miel, el cabello de ángel, o estas sustancias que nosotros sabemos son pegajosas, transparentes, y que contienen bastante agua. El ácido hialurónico químicamente contiene muchas terminaciones alcohólicas que se ionizan y acaban teniendo muchas cargas positivas y negativas que adhieren moléculas de agua. Por este motivo, en la naturaleza, estos azúcares o polímeros grandes como el ácido hialurónico suelen captar grandes cantidades de agua y no se encuentran aisladas sino mezcladas. Se calcula que en el cuerpo humano cada 2 g de ácido hialurónico es capaz de captar alrededor de 98 g de agua.

¿Qué aspecto tiene el ácido hialurónico?

El aspecto físico que tiene el ácido hialurónico en el cuerpo es muy similar al del moco filante que nos sale de la nariz cuando estamos esquiando o hace frío, o como algunos lubricantes que fabricamos en el cuerpo. El ácido hialurónico es transparente, casi líquido, gelatinoso y al tocarlo con los dedos se adhiere a la superficie de la piel con mucha facilidad.

Es fácil imaginarse que el cuerpo humano y los mamíferos utilizamos el ácido hialurónico para hidratar ciertas estructuras como la piel, las articulaciones, u otros órganos. El cuerpo humano no contiene una gran cantidad de hialurónico. Se puede estimar en 5 o 6 g en total de ácido hialurónico que contiene el cuerpo. Sabemos que esto capta entre 100, 200 o 300 ml de agua, por lo tanto, estamos hablando de una sustancia que se utiliza en articulaciones, en la piel, para dar hidratación y amortiguación.

¿Tenemos ácido hialurónico en nuestro cuerpo?

Una de las estructuras que más cantidad de hialurónico contiene dentro del cuerpo, es el humor vítreo del ojo. Esto es la cámara que existe entre la córnea y la retina, es decir lo que tiene que cruzar la luz desde que entra por la parte externa del globo ocular, ahí donde está el Iris en la pupila, hasta el fondo de la retina. Ya que está compuesto fundamentalmente por agua, es fácil deducir que la luz que llega al fondo de la retina tiene que ser capaz de cruzar el agua. Esto, que parece irrelevante, es de suma importancia. El espectro visible de la radiación del sol es capaz de cruzar el agua, que se comporta de forma transparente frente a los colores como el amarillo, verde, azul, rojo… Sin embargo, la radiación infrarroja, ultravioleta, microondas, no es capaz de cruzar el agua. El agua absorbe este tipo de radiación y por este motivo nosotros no podemos más que ver colores, y no detectar ondas de radio, microondas, o la radiación infrarroja de la luz de las bombillas o del sol.

Volviendo al tema de los labios, sabemos que los pacientes están describiendo perfectamente el efecto que tiene el agua contenida junto con el ácido hialurónico y que produce esa jugosidad o “aspecto jugoso” que también nos describen ellos. El aspecto jugoso se debe, en efecto, al agua contenida con el ácido hialurónico.

No hay que confundir efecto jugoso con hidratación. La hidratación de los labios o de la piel se debe a que la superficie externa de ésta, la epidermis, es compacta y ejerce bien su función barrera de tal manera que evita la evaporación del agua y la pérdida de hidratación. Pero esta hidratación a la que nos referimos, es la que se sitúa en la dermis, que es el primer milímetro de profundidad o como mucho los dos primeros milímetros de profundidad, en zonas donde la piel es muy gruesa como la espalda. El aspecto jugoso se refiere al agua contenida en capas más profundas, ahí donde se inyecta ácido hialurónico, a 3 – 4 – 5 mm de profundidad. Este estrato no es la dermis, sino la hipodermis o el tejido celular subcutáneo, que es el lugar donde la aguja deposita el ácido hialurónico inyectado.

Quizás peco de entrar en detalles que no interesan al personal, pero tengo la firme creencia que describir ciertos aspectos técnicos de nuestros tratamientos ayudan a que nuestros pacientes comprendan mejor todos los fenómenos que ocurren cuando se realizan un tratamiento y tener unas expectativas más realistas sobre los resultados . Muchas gracias.

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