Te mostramos los últimos estudios realizados sobre la rosácea y la depresión.

La Rosácea es una alteración muy común en la piel. No se considera una enfermedad como tal sino una forma especial de la piel que puede provocar diferentes trastornos y problemas. Consiste en el enrojecimiento y la irritación en las mejillas, mentón, y región del entrecejo. Con el tiempo, a medida que nos hacemos mayores, la rosácea va empeorando. En un momento determinado, puede incluso complicarse con un tipo muy concreto de acné, donde las lesiones típicas del acné aparecen sobre este fondo rojizo que tiene las mejillas. A este tipo de acné se le llama acné rosácea.

¿Cuáles son las causas de la rosácea?

Las causas de la rosácea, no son bien conocidas. Se sabe que existe una fragilidad vascular que provoca que la piel de las personas que sufren esta condición se ponga más colorada y más rosa de lo normal. Esto es muy típico después de hacer ejercicio físico o cuando entramos en un edificio donde hace calor desde el exterior donde hace frío. También es muy común cuando se bebe algo de vino o alcohol o se toman alimentos picantes. Se sabe que las glándulas sebáceas en las personas con rosácea son más grandes de lo normal, producen un sebo muy ácido que irrita la superficie de la piel.

Parece ser que la rosácea afecta no solo a la piel y que existen diferentes problemas que se asocian a los de la cara. Se sabe que las personas que padecen rosácea son más vulnerables a tener acidez de estómago. De hecho, la bacteria que infecta el estómago y produce acidez se trata con el mismo antibiótico que se usa para el tratamiento de la rosácea (el metronidazol).

También sabemos que la psicología de las personas con rosácea es especial. Los que llevamos trabajando 28 años frente a los pacientes nos damos cuenta de ello. La persona con rosácea es perfeccionista, humilde, trabajadora, y enseguida se pone nerviosa cuando quiere resolver diferentes problemas. Aunque no todas las personas responden a este perfil psicológico, es muy evidente que las manifestaciones cutáneas de la rosácea se asocian con alteraciones psicológicas.

Estudios sobre la rosácea y la depresión

En diciembre del año pasado, 2021, se publicó un magnífico estudio para detectar si las personas que padecen rosácea tienen más frecuentemente ansiedad, depresión, u otras alteraciones psicológicas. El estudio lo realizaron varios dermatólogos del Hospital universitario de Taipei, en Taiwan. Este grupo de investigadores se puso a revisar toda la bibliografía y los datos publicados sobre la rosácea en los pasados 40 años.

De todos los estudios que fueron seleccionados, se obtuvieron datos de 101 millones de pacientes con rosácea. Cuando se vertieron todos estos datos para realizar un estudio estadístico, se detectó que los pacientes que padecen rosácea sufren más frecuentemente depresión. En concreto el riesgo relativo de sufrir depresión en personas con rosácea este 2,8 veces más.  También la ansiedad es otra de las características que acompañan a la rosácea, de tal manera que el riesgo relativo es de dos a tres veces mas.

Cuando se siguió investigando y se realizaron cohortes, se encontró que la depresión y la ansiedad son síntomas que ocurren más a menudo en personas con rosácea que en personas sin esta patología .

Estos hallazgos nos aportan más evidencia de que la rosácea se asocia significativamente con depresión y ansiedad. La rosácea puede predisponer al desarrollo de depresión y ansiedad o al revés la depresión y la ansiedad cursan junto con la Rosácea sin que ésta sea la causa necesaria de la primera.

Esto no nos debe extrañar. Las publicaciones acerca de la relación entre depresión, ansiedad, y rosácea son bastante numerosas. De hecho, en el año 2016, un grupo de dermatólogos daneses hicieron una revisión exhaustiva de 4.632.341 personas que sufrían rosácea. Descubrieron en su estudio que la rosácea moderada a severa incrementaba el riesgo de depresión unas dos veces. También se asociaba con trastornos de ansiedad donde el riesgo relativo era de 1,80 y de 1,98. Concluyeron que la rosácea se asocia en función de su severidad con el riesgo de depresión y ansiedad.

 

Otro estudio realizado en China, en la facultad de medicina de la Universidad de Hanhzhou, recopilo datos de 14 estudios en los que se incluyan 14.134.021 pacientes con rosácea. Descubrieron que la prevalencia de la depresión era del 19,6 % y que la ansiedad se presentaba en el 15,6 % de los pacientes la prevalencia de depresión y ansiedad es significativamente menor en poblaciones normales de tal manera que solo el 9,2% de la población normal tiene depresión y el 10,2 % tiene ansiedad. Se puede asegurar que los pacientes con rosácea tienen mayor predisposición a experimentar depresión y ansiedad que los controles sanos.

 

Con todos estos datos, debemos advertir a las personas que si se encuentran con depresión o ansiedad sufriendo rosácea, este es un hallazgo normal. También debemos tener en cuenta como dermatólogos todos estos detalles a la hora de configurar un tratamiento más completo y una atención más dedicada a las personas con rosácea.

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